1. Relajarse: ¿eso qué é lo que é? Y no me refiero físicamente. Me voy a la cama dándole vueltas a la cabeza, sigo mientras duermo, lo sueño y me levanto haciendo lo mismo. ¿A lo largo del día? Otro tanto. Afortunadamente no me ha dado por ponerme Existencialista.
2. Salado, sin dudarlo. Eso no quiere decir que no coma alguna vez dulce, pero siempre para compensar mis excesos de salado. Claro que después necesito algo salado otra vez.
3. En el cine, siempre tráilers y palomitas. Esto es, sin lo uno y lo otro, una película sería como unas pan sin sal, un chocolate sin azúcar o un cocido sin garbanzos.
4. No sé olvidar. Hay gente que no le da mayor importancia a los pequeños problemas, otros que callan pero lo guardan para echarlo en cara y...otros como yo ladramos fuerte un rato y después nos lo tienen que recordar. El problema es cuando la gente hace comentarios o actos con ánimo de menospeciar o hacer daño. Qué queréis que os diga, olvidarlo es ser gilipollas o católico practicante. Procuro aplicarme también esa regla cuando soy yo quien mete la pata. Hace mucho alguien hizo algo que me dolió y me enfadó, aunque ni mucho menos quería molestarme. Pero es muy buena persona, pasó página y nunca habló del asunto. Me temo que cuando te veo no puedo dejar de sentirme avergonzada. Nunca te he dicho (por eso mismo) lo mucho que me alegra que dieras el paso y que te quiero una jartá.
5. Siempre he sido extremadamente tímida. Con el tiempo lo he intentado compensar hablando hasta por los codos. Aunque no lo creáis, conocer a gente nueva supone un enorme esfuerzo personal. Ya ni os cuento ir a una fiesta sola....
6. Yo solo tengo un amor. EL HOMBRE. Esperad, aquí le podéis ver mejor. Envolvédmelo con lazo, por favor. Pero mientras llega, no me importaría para nada pasármelo muy muy muyyyy bien con este señor, o este otro.
7. Currrtura, ¿lo qué? No me gusta la música actual española. Tampoco me gustan las películas españolas. Por favor, que levante la mano al que sí.....1,2, 3...¡Apedreadle!
8. Soy fanática. Repito, fanática, de los batidos de chocolate y la cerveza belga (si es compartida y en la terraza de casa, mucho mejor).
9. Una obsesión son las faltas de ortografía. Si nos escandalizamos con una suma mal hecha, no entiendo por qué no hacemos lo mismo con un error en una palabra. Se nos pueden escapar algunos "palabros", pero hay algunos cuya dejadez ofende. He dicho.
10. Me quejo a menudo de dolor de espalda, aunque nunca voy al médico. Lo achacáis a que estoy flaca. Eso no hay quien lo arregle, ni un cacharro exactamente igual a éste que tuve que utilizar durante cinco años, ni las tres horas diarias de deporte y rehabilitación que hice hasta llegar a la Universidad. ¿De verdad creíais que lo peor que le podía pasar a un adolescente eran unos brackets?
Hala, a Parla.
3 comentarios:
Me encanta ese "A Parla".
Si fuera lo único que se me ha pegado.... jijijiji :p
Hola, bueno, sí que se te conoce más, sí. Por empeño que ponga se me olvidará casi tó. Pero como los mandamientos, seguro que llego a cumplir dos o tres.. y a arrepentirme de algún otro!
Muy bien, Beita.
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