Como bien sabéis, soy ave gallinácea. Es decir...me hago caquita con bastantes temas.
Tengo vértigo, me da miedo la velocidad, pánico a las muchedumbres,a los caballos,...
Pero hay una fobia por encima de absolutamente todas las demás. Aquí tenéis un primer plano
Con la llegada del calor tengo que pasarme las 24h al día pendiente de...todo. Porque las muy mamonas surgen de donde menos te lo esperas. En Almería es un sufrimiento, clima muy húmedo y caluroso, jopetaz y si vives en un edificio antiguo, eeeehto eh un infieennnoooo. El problema es que no son rastreras, son voladoras y entran por la ventana. ¡Puaaaaj! Pierdo literalmente los papeles. Tenéis ante vosotros a un culo gordo de 31 años que aún tiene narices de levantar a su madre a las 4 de la madrugada para que le mate una bicharraca. Pánico amigos. Pavor. Fobia. Sacan lo peor de mí.
Una pesadilla recurrente que en cualquier momento puede convertirse en realidad es que una de ellas me cae encima, dentro de la ropa....¡aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh!
Podría contaros mil anécdotas, pero ya estoy con los pelos como escarpias. Solo os recordaré la Habitación 101 de "Un mundo feliz". Así son las noches de verano para mí.
Pd.:No os recomiendo en absoluto gastarme la típica broma de tirarme una encima. Directamente no os volvería a dirigir la palabra. Yo sí que no estaría de broma.