domingo, 16 de diciembre de 2012

GOOD MORNING VIETNAM!

Si en Saigon era Cronauer quien animaba a las tropas cada mañana, a mí me animan D. y P., los vigilantes del garaje. Absolutamente todos los días, con una sonrisa de oreja a oreja. Así que cuando el día se presenta mal o acaba siendo un fiasco, ellos me reciben sonriendo y contagiándome el buenrollismo. Como Emilio el barrendero cantando Bob Esponja. Es una pena que estas personas sean un anécdota y no lo normal.