Aquí, a diferencia de otros sitios, se hacen con harina y se acompañan con "engaño": tocino, morcilla, pimientos fritos, sardinas, aceitunas, etc.
Esta semana es una de esas raras ocasiones en las que nos mojamos y la mayoría han comido migas, menos yo. La mamma, amigos míos, no ha hecho migas. El problema es aún peor. Ha hecho garbanzos con chorizo.
La mamma tiene una carta de platos SOS para las ocasiones en las que no quiere/puede cocinar: los mencionados garbanzos, macarrones con atún, sopa de picadillo y habichuelas con salchichas. ¿Adivináis qué ha cocinado esta semana? ¡Esto es muy cruel, contreeee, soy su hija pequeña (ni un solo comentario sobre esto)! Cocinaría yo, si llevo muchos años haciéndolooo pero hay un escollo bien bien gordo. Es SU cocina. Y no, aquí no hay repúblicas independientes. Aquí hay IMPERIUM.
No sé cómo enfrentar esta guerra. Lo más inteligente sería una guerra de guerrillas con pequeñas escaramuzas a la nevera pero lo más valiente es directamente el ataque frontal en el fregadero. Las guerras materno-filiales son muy cruentas y en este caso juego con mucha desventaja, es su terreno y lo conoce mejor que nadie, pero la victoria sabría a migas.
Por contra, una rendición tendría unas condiciones tristísimas. Hay que sopesar los pros y los contras.
Mientras decido, dejo por petición de Penny la receta de las migas. No es exactamente como se cocinan aquí, pero el resultado es el mismo.